El encuentro perverso.
Quizás los deje un poco metidos con la historia anterior, pero prometo que ahora les contaré como fue mi reunión con el principito desde otra perspectiva, una que no había contado, una un poco diferente. Es que no quería ponerme latera en las primeras entradas.
No recuerdo lo que hice aquel día y realmente no es muy importante, lo relevante de esta historia comienza cuando llego al "The Clinic", y como siempre llego a la hora acordada, generalmente llego antes. Soy muy responsable con eso de los tiempo, llego a ser casi histérica.
Pero parece que el francés con su falta de celular olvida la hora, por lo que llevaba unos veinte minutos verde esperando y ya estaba emputecida, ni leer "Romeo y Julieta" me entretenía. Cuando de repente me habla un chico que iba acompañado, reconocí el acento, era francés, pero no se parecía en nada, nada al chico de la foto por lo que no pensé que era él.
-Hola ¿El The Clinic? - me dijo con ese acento culiaó.
-Si este es - y volví mis ojos al libro.
"¿Será él? ¿Cuantos chicos franceses vienen al The Clinic? igual hartos. Pero se quedo detenido en la entrada, si es él no me reconoció y ¿Por que vino con un amigo a una cita que terminaría en culeon? ¿Por qué no me reconoció? " - mientras me hacia todas estas preguntas lo miraba de reojo detrás de una de las puertas de la entrada, tratando de hacerlo lo más piola posible.
"Tiene que ser él, obvio ya es la hora y a ese weon nica me lo culeó ¿por qué mierda se me ocurre decirle lo del hotel, lo de culear?, si es que no hubiera sido así, mejor aprovecha la situación para escaparte" - y salí caminando al lado contrarío del chico de la puerta. Me di una vuelta enorme para llegar a Bellas Artes sólo con el afán de no cruzarme con él. Y en el camino recordé un video en youtube de un experimento tinder, donde un mino y una mina mostraban sus fotos y hacían match, al final cuando se juntaban con los muchachos y muchachas tinder, la producción hacia que parecieran obesos. Todos, todos los hombres fueron maricones excepto uno y todas, todas las minas fueron lindas.
"Soy hombre, un hombre de esos que desprecio, de esos superficiales" - pensaba mientras estaba sentada mirando desde Bellas Artes hacia el The Clinic - "Devuélvete, aperra, no seas maricona, aunque no te haya reconocido".
¿Adivinan qué hice?
Me devolví con todo el valor del mundo, ya había pasado unos cuarenta minutos y caminé nerviosa de vuelta por las mismas calles que al llegar. A lo lejos vi una cabellera rubia como el trigo y todos mis temores desaparecieron cuando vi al fin al chico de la foto, no me importo que haya llegado mil minutos tardes, el susto que pasé, ni nada. El mundo me estaba recompensando por mi buena acción y reflexión que tuve en el camino, me había mandado al principito, al real y único. Al chico de ojos claros como el cielo, pelo tieso y dorado como el trigo, alto, joven. Y pensé "esta noche voy a culear" e instantáneamente me olvidé de sapo.
Principito tuvo el don de hacerme olvidar a sapo porque era lindo y me ponía nerviosa, porque la situación es casi enferma y nunca antes la había vivido, porque no sabía como decirle que nos fuéramos al hotel, yo creo que por eso me dio mucho copete y por eso tomé tanto, pero no me emborraché tanto como para marearme o quedar tirada.
Fin
Gracias a la fran que me ayuda en todas las entradas, y a ustedes por leerme. Vienen entradas más crudas que ya escribí, y ya esta listo el finals. Eso.


Llevo leyendo tu blog desde hace una hora y casa capítulo me engancha más. Ahora quiero salir de la duda de tu encuentro con principito y sí el karma recompensa!
ResponderEliminarcada*
EliminarCuenteme sus dudas mijita :$
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